Navegante solar
- Автор: Брин Дэвид
- Год: 1993
- Язык: испанский
- Год: Ediciones B
- ISBN: 84-406-3639-3
- Переводчик: Rafael Marin
- Жанр: Космическая фантастика
Электронная книга - «Navegante solar». Краткое содержание книги:
Cercando el Sol, en las cavernas de Mercurio, la expedición Navegante Solar se prepara para realizar el viaie más trascendental de la historia de la humanidad. Un viaie al sofocante infierno del Sol. Allí se han detectado formas de vida desconocidas que podrían ser la raza primigenia, los auténticos antepasados del hombre.
Para encontrar respuestas a todos esos interrogantes, respuestas de las que dependerá el futuro de la humanidad en relación con las avanzadas civilizaciones existentes en el universo, será necesario sumergirse en el ardiente corazón de una estrella llamada Sol.
Eso explicaba los dos tipos de solarianos, pensó Jacob. La variedad «normal» debían de ser los jóvenes, que tenían la tarea de pastorear a los toroides. ¿Dónde vivían entonces los adultos? ¿Qué clase de cultura tenían? ¿Cómo podían unas criaturas compuestas de plasma ionizado comunicarse con los acuosos seres humanos? Jacob se sintió angustiado ante la amenaza de la criatura. Si querían, los adultos podían evitar a una Nave Solar, o a una flota de ellas, tan fácilmente como un águila podía hacerlo con un globo. Si cortaban ahora el contacto, los humanos nunca podrían obligarlos a renovarlo.
—Por favor —pidió Culla—. Pregúntele shi Bubbacub losh ofendió.
Los ojos del pring brillaban acaloradamente y el castañeteo continuaba, ahogado, entre cada palabra.
BUBBACUB NO SIGNIFICA NADA. INSIGNIFICANTE. MÁRCHENSE.
El solariano empezó a desvanecerse. El rectángulo irregular se hizo más pequeño a medida que retrocedía.
—¡Espera! —Jacob se levantó. Estiró una mano para agarrar la nada—. ¡No nos dejéis! ¡Somos vuestros vecinos más cercanos! ¡Sólo queremos compartir con vosotros! ¡Al menos decidnos quiénes sois!
La imagen quedó difusa en la distancia. Un rizo de gas oscuro cubrió al solariano, pero antes pudieron leer un último mensaje. Un grupo de «jóvenes» se congregó a su alrededor y el adulto repitió una de sus frases anteriores.
EL POETA HABLARÁ POR NOSOTROS.
OCTAVA PARTE
En la antigüedad, dos aviadores se procuraron alas. Dédalo voló sin problemas por el aire y fue debidamente honrado cuando aterrizó. Icaro se acercó al sol hasta que la cera que sujetaba sus alas se fundió, y su vuelo terminó en fracaso. Naturalmente, las autoridades clásicas nos dicen que sólo estaba «haciendo alardes», pero yo prefiero pensar que fue el hombre que sacó a la luz un grave defecto de construcción en las máquinas voladoras de su tiempo.