Cartas Para Claudia
- Автор: Bucay Jorge
- Язык: испанский
- Жанр: Психология
Электронная книга - «Cartas Para Claudia». Краткое содержание книги:
– ¿Cómo "suposiciones"? ¡La historia es una realidad! -Bueno. Demostráme que existió realmente 1942. -Te podría mostrar libros que datan de entonces.
– ¿Sería una prueba fehaciente? -Bueno, prueba… prueba…, no.
– Vengamos más cerca. ¿Qué podrías hacer para demostrar que existió el mundo hace 100 años?
– Te puedo mostrar fotos, recortes de diarios, ropas… -¿Lo mismo para tu vida?-
– Lo mismo, más mis recuerdos.
– Bien. Intentá pensar el mundo tal como lo conocés, el mundo con todo lo que contiene, incluyendo ruinas, fotografías, libros y aun tu propio recuerdo… Este mundo que lo incluye todo es real, es aquí y ahora. ¿Podrías demostrar certeramente, sin lugar para la más mínima duda, que este mundo no fue creado hace cinco minutos?
– (Confusión)… Demostrar, creo que no, ¡pero todavía tengo mis recuerdos!
– En primer lugar, tus recuerdos podrían ser falsos recuerdos, podrían haber sido inducidos de manera artificial.
Nietzsche cuenta que la memoria y el orgullo peleaban: la memoria sostenía que había sucedido y el orgullo que no podía haber sucedido así. Se miraron… ¡y la memoria se dio por vencida!
En última instancia nuestro pasado es una suposición, una fantasía, una explicación de cómo los hechos llegaron a ser los actuales.
Además, tus recuerdos son aquí y ahora. No allí y entonces.
El recuerdo es útil -es cierto-, a veces es útil. Pero no lo es cuando apoyo mi vida en él. Cuando dependo de él, cuando digo "a mí me lo enseñaron así…" «siempre lo hice así…"«en mi casa era así…"
Un ejemplo de Thomas Harris:
(En casa de la pareja) un hermoso jamón al horno que ha cocinado la esposa para su marido por primera vez.
¿Para qué le cortaste la punta? (él lo prueba).- Está exquisito-
ELLA.- El jamón asado al horno se hace así.
EL.- Eso no es cierto, yo he comido otros jamones enteros.
ELLA.- Puede ser, pero con la punta cortada se cocina mejor.
EL.- ¡Es ridículo! ¿Por qué?
ELLA (duda).- Mi mamá me lo enseñó así.
EL.- ¡Vamos a casa de tu mamá!
(En casa de la madre de Ella)
ELLA.- Mamá, ¿Cómo se hace el jamón al horno?
MADRE.- Se lo adoba, se le corta la punta y se lo mete al horno.
ELLA (a El)..- ¡¿Viste?!
EL.- Señora, ¿y para qué le corta la punta?
MADRE (duda).- Bueno… el adobo… la cocción… ¡mi madre me lo enseñó así!
EL.- ¡Vamos a la casa de la abuela!
ACTO TERCERO (En casa de la abuela de Ella)
ELLA.- Abuela, ¿cómo se hace el jamón al horno?
ABUELA- Lo adobo bien, lo dejo reposar tres horas, le corto la punta y lo cocino a horno lento.
MADRE (a El).- ¡¿Viste?!
ELLA (a El).- ¡¿Viste?!
EL (porfiado).- Abuela, ¿para qué se le corta la punta?
ABUELA.- Hombre, ¡le corto la punta para que me pueda entrar en la asadera! Mi horno es tan chico que…
(Cae el telón)