Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Триллеры » China Lake
China Lake - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

China Lake

Электронная книга - «China Lake». Краткое содержание книги:

Jack Tannis es un veterano de la Guerra Fría, quien formó parte de una campaña para salvaguardar la tecnología militar de los Estados Unidos de aquellos que pretendían hacérsela llegar a sus enemigos, la Unión Soviética. David Harper, por otra parte, fue una vez identificado como el miembro vital de una tendenciosa conspiración que ambicionaba poner en aprietos a los Estados Unidos y a sus aliados. Aunque Tannis no estaba convencido de la culpabilidad de Harper, las pruebas eran difíciles de rebatir, por lo que Tannis mantuvo sus dudas para sí, y David Harper fue declarado traidor.
Décadas más tarde, Tannis se verá obligado a recordar el incidente cuando una misteriosa llamada, en nombre de Harper, le encamina hacia el Centro Naval de Armas en China Lake, donde descubrirá el cadáver de un refugiado político de la Alemania del Este, lo que le llevará a reabrir el caso Harper. Mientras tanto, David Harper, que anda forjándose una carrera como fotógrafo de la naturaleza, también tendrá que recordar el pasado de forma macabra, por lo que empezará a reconsiderar aquellas circunstancias que le llevaron a la desgracia.
1 ... 53 54 55 56 57 58 59 60 61 ... 111
Перейти на страницу:

Medio rollo: vistas generales del desierto. Montañas, cerros, cañones, panorámicas. El resto: instantáneas de la base misma. Apretadas hileras de bungalows. El edificio principal con la bandera americana. No había fotos de los laboratorios porque estaba prohibido. Todo salpicado por coches, estrafalarios cruces de lancha motora y nave espacial. Una de él en un jeep con un marine por chófer. La misma con Diana y el marine, con un pie fuera, sonriendo ampliamente, sus ojos perdidos en la sombra.

Un segundo rollo mostraba primeros planos del agrietado suelo del desierto y monumentales rocas. Instantáneas «artísticas» que no eran demasiado buenas. Un tercero retrataba el desierto, las paredes de los cañones cubiertas de extraños dibujos. Primeras tomas de los dibujos: abstracciones, toscas figuras humanas, venados o cabras monteses, que, según recordaba, se debían a los indios. Él no los había visto, pero se había organizado una excursión para las esposas de los científicos visitantes. Un cuarto rollo contenía fotos de unas cuantas personas, los científicos con los que había trabajado: Jerry no sé qué, Walter O'Hara, Don no sé cuántos y sus respectivas esposas. Algunas habían sido tomadas durante una fiesta, y los rostros ya olvidados sonreían a la cámara y alzaban las copas. Pero eso era todo. La siguiente página mostraba más desierto, pero reconoció las fotos como parte de una excursión por el Valle de la Muerte.

Ninguna de Tannis.

Casi ninguna de sí mismo.

Sólo dos fotos de Diana.

Ni una sola fotografía que pudiera relacionarse con lo que había ocurrido.

Sin embargo, ella había estado mirando el álbum pocas horas antes de suicidarse.

Pensó David que aquello era un silogismo con una única conclusión: Diana había sacado varias hojas del álbum. Casi en ese mismo instante descubrió, al mirar alrededor, una caja de cerillas sobre la mesa. Ella no fumaba. Había una papelera en el rincón. Cuando miró en su interior descubrió que había una gruesa capa de cenizas removidas para asegurarse de que nadie pudiera descubrir lo que antes habían sido.

Se recostó sobre el sofá.

Miró hacia el otro lado de la larga y estrecha habitación, tan oscura como una cueva. Miró a través del vacío caballete, de la mesa de latón, de sus alfombras kilim, de la cama cubierta de encajes. Luego cerró los ojos y le vinieron a la mente imágenes de ella. Todo era una paradoja. Ella había muerto, pero estaba más viva para él de lo que había estado nunca. En aquella habitación había aprendido más acerca de ella de lo que había sabido nunca como marido suyo, pero eso sólo demostraba que seguía siendo una extraña para él.

De repente se sintió exhausto. Trató de pensar. Había estado reuniendo las piezas del rompecabezas. El impulso de hallarlas, una tras otra, lo había ido guiando, pero ahora notaba que iba más lento, que se hundía. ¿Qué le había ocurrido a Diana?

Tannis. Intentó pensar en lo que Tim le había contado. Tannis había llegado sin previo aviso. Al parecer ella le había dado café, amigablemente, cómodamente, pero luego algo había cambiado. Al menos tal era la impresión de Tim: que algo había cambiado en su madre. Pero David no acertaba a adivinar de qué podía haberse tratado. En cierto sentido, Tim había sido el resultado de China Lake, era el recordatorio constante de todo aquel asunto. Pero bajo aquellas circunstancias, con Tannis allí al lado, resultaba difícil creer que Diana se hubiera puesto nerviosa por eso. No. Era otra cosa. Su mente trató de hallarla. Alemanes. Vogel. Los caballos. Se acordaba de los caballos: «Lord David, pareces un vaquero, no puedo creerlo.» Y realmente había disfrutado, cabalgando bien y con bastante naturalidad, aunque era la primera vez que montaba. Pero Tannis lo había olvidado, o había fingido olvidarlo, ¿acaso era eso importante? Entonces pensó en aquel terrible día en que había encontrado la nota y había cogido el jeep para ir al desierto. La nota le había conducido hasta otra, «queme esta nota o no habrá otra, le estamos vigilando». Las había ido siguiendo hasta que se halló caminando por aquel seco lecho de un río, «una barranca seca», miró hacia atrás, y allí estaban ellos, avanzando hacia él. «Dios mío, el sheriff llevaba una estrella en el pecho…»

1 ... 53 54 55 56 57 58 59 60 61 ... 111
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)