Canticos de la lejana Tierra [=Voces de un mundo distante / The Songs of Distant Earth - es]
- Автор: Кларк Артур Чарльз
- Год: 1979
- Язык: испанский
- Переводчик: Francisca Graelis Reynoso
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Canticos de la lejana Tierra [=Voces de un mundo distante / The Songs of Distant Earth - es]». Краткое содержание книги:
Sabía que un día habría desaparecido el dolor, pero nunca el recuerdo.
CRONOLOGÍA (Años de la Tierra)
1956 Detección del neutrino
1957 Descubrimiento de la anomalía del neutrino solar
200 Confirmación del destino del Sol
100Sondas interestelares
200
300 Planificación de sembradores de robots
40 Comienzo de la siembra
2500 (embriones)
600 (códigos ADN)
700
751 La sembradora parte hacia Thalassa
800
900
999 Último milenio
3000
100 Los
200 Señores
300 de los
400 últimos días
3500 Energía cuántica
600 Éxodo final
617 Nave interestelar Magallanes
3620 Fin de la Tierra
THALASSA
3109 primera llegada a casa
0 Nacimiento de Nación
10 Contacto con la Tierra
200 El monte Krakan entra en erupción
Se pierde el contacto
300
400 Estasis
3827 La Magallanes llega
718
3829
La Magallanes parte
720
4136
SAGAN DOS
1026
NOTAS BIBLIOGRÁFICAS
La primera versión de esta novela, un relato corto de 12.500 palabras, se escribió entre febrero y abril de 1957 y posteriormente fue publicada un IF Magazine (USA) en junio de 1958 y Science Fiction (RU) en junio de 1959. Se puede situar mejor en mis colecciones Hartcourt, Barce, Jovanovich The Other Side of the Sky (1958) y From the Ocean, From the Stars (1962).
En 1979 desarrollé el tema en un pequeño esbozo que apareció en OMNI Magazine (vol. 3, Nº 12, 1980).
Desde entonces se ha publicado en la colección ilustrada Byron Preiss / Berkley de mis relatos cortos The Sentinel (1984); junto con una introducción explicando sus orígenes y la forma inusual que me llevó a escribir y filmar 2010, Odisea Dos.
Esta novela, la tercera y última versión, fue comenzada en mayo de 1983 y terminada en junio de 1985.
1 de julio de 1985
Colombo, Sri Lanka
AGRADECIMIENTOS
La primera sugerencia de que la energía del vacío podía utilizarse para la propulsión la realizó, al parecer, Shinichi Seike en 1969 (« Vehículo espacial eléctrico cuántico", 8vo. Simposio sobre Tecnología Espacial y Ciencia, Tokio).
Diez años más tarde, H. D. Froning, de McDonnell Douglas Astronautics, introdujo la idea en la Conferencia de Estudios Interestelares de la Sociedad Interplanetaria Británica, Londres (setiembre 1969), seguido de dos artículos: « Requisitos para la propulsión de un estatorreactor cuántico para viajes interestelares » (AIAA Prepints 81—1534, 1981).
Ignorando los incontables inventores de « propulsiones espaciales" no especificadas, la primera persona en utilizar la idea en la ficción parece haber sido el doctor Charles Sheffield, científico en jefe de Earth Satellite Corporation; él habla de la base teórica de la « propulsión cuántica » (o, tal como él lo denomina, la propulsión por la energía del vacío) en su novela Crónicas de McAndrew (Analog Magazine, 1981, Tor, 1983).
Un cálculo evidentemente ingenuo realizado por Richard Feynman sugiere que cada centímetro cúbico de vacío contiene suficiente energía para hacer hervir todos los océanos de la Tierra. En otra estimación Wheeler da un valor setenta y nueve órdenes de magnitud mayor. Cuando dos de los físicos más importantes discrepan en una cuestión de setenta y nueve ceros, a los demás se nos puede permitir cierto escepticismo. Pero al menos es interesante pensar que el vacío que hay dentro de una bombilla ordinaria contiene suficiente energía para destruir la Galaxia… y quizá, con un pequeño esfuerzo, el Cosmos.
En lo que se puede considerar como un documento histórico (« Extrayendo energía del vacío por la cohesión de conductores foliados cargados », Physical Review, vol. 30B, PP. 1.700—1.702, 15 agosto 1984), el doctor Robert L. Forward, del Laboratorio Hugues, ha demostrado que al menos una fracción de un minuto de esta energía puede explotarse. Si pudiera ser aprovechada para la propulsión por alguien más, aparte de los escritores de ciencia ficción, los problemas puramente de ingeniería del vuelo interestelar, o incluso intergaláctico, estarían resueltos.
Pero quizá no. Le estoy muy agradecido al doctor Alan Bond por sus detallados análisis matemáticos sobre el blindaje necesario para la misión descrita en esta novela, y por señalar que un cono truncado es la forma más ventajosa. Puede suceder que el factor que limita el vuelo interestelar a gran velocidad no sea la energía sino la ablación de la masa protectora por los granos de polvo y la evaporación de los protones.
Pido disculpas a Jim Ballard y J. T. Frazer por robar el título a sus dos volúmenes tan distintos para mi capítulo final.
Mi especial agradecimiento al Diyawadane Nilame y su equipo del Templo de Tooth, Kandy, por invitarme a la Cámara de Reliquias durante una época difícil.
La historia y la teoría del « ascensor espacial » se puede encontrar en mi Conferencia en el 3 Congreso de la Federación Astronáutica Internacional, Munich 1979:
« El ascensor espaciaclass="underline" experimentado ideado » o « Llave al Universo (reeditado en Advances in Earth Orientated Apphcations of Space Technology, vol. 1, n.0 1, 1981, PP—39–48, y Ascent to Orbit: 3ohn Viley 1984). También he desarrollado la idea en la novela The Fountains of Paradise (Del Gollancz, 1979).
Los primeros experimentos en este sentido, que implican cargas lanzadas a la atmósfera en « correas » de cien kilómetros de largo desde el transbordador espacial, comenzarán aproximadamente cuando se publique esta novela.
SOBRE EL AUTOR
Arthur Clarke nació en Minehead, Somerset, Inglaterra, en 1917 y se graduó en King’s College, Londres, donde obtuvo Matrícula de Honor en Física y Matemáticas. Fue Director de la Sociedad Interplanetaria Británica, y es miembro de la Academia de Astronáutica, de la Real Sociedad de Astronomía, y muchas otras organizaciones científicas. Durante la Segunda Guerra Mundial, como oficial de la RAF, estuvo a cargo del primer equipo de radar en su fase experimental. Su única novela que no es de ciencia ficción, Glide Path, está basada en este trabajo.
Autor de cincuenta libros, de los cuales unos veinte millones de ejemplares se han editado en más de treinta idiomas, sus numerosos premios incluyen el Premio Kallinga en 1961, el premio a los escritos científicos AAAS WESTINGHOUSE, el premio Bradford Washburn y los premios Hugo, Nebula y J. Campbell, los cuales ganó con su novela Rendevous with Rama.
En 1968 compartió la nominación al Oscar con S. Kubrick por 2001: Una Odisea del Espacio, y su serie de TV El mundo misterioso de Arthur C. Clarke se ha proyectado en muchos países. Trabajó con Walter Cronkite en las transmisiones de la CBS de las misiones Apolo.
Su invención del satélite de comunicaciones en 1945 le ha proporcionado numerosos honores, entre ellos el premio 1982 de la Asociación Internacional Marconi, una medalla de oro del Instituto Franklin, la Cátedra Vikram Sarabhai del Laboratorio de Investigaciones Físicas, y una cátedra del King's College, Londres. El Presidente de Sri Lanka recientemente le nombró Decano de la Universidad de Moratuwa, cerca de Colombo.