La casa que amé
- Автор: де Росней Татьяна
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «La casa que amé». Краткое содержание книги:
Cuando Rose se casó con Armand Bazelet sabía que se unía al hombre de su vida. Su larga unión fue algo hermoso e inquebrantable. Pero hace diez años que Armand ya no está. Y a Rose tan solo le queda la casa, la casa donde nació Armand, y su padre, y el padre de su padre. La casa de la calle Childebert, antigua y robusta, solo habitada por generaciones de Bazelet, que ha albergado mucha felicidad y también tristezas, y un terrible secreto jamás confesado. Y le quedan sus vecinos, entre ellos la joven Alexandrine, capaz de aturdir y reavivar a Rose con su fuerte personalidad, sus maneras modernas y rotundas y su sincero afecto.
Por eso, cuando una carta con remite “Prefectura de París. Ayuntamiento” le anuncia que su casa y todas las de la calle serán expropiadas y derribadas para continuar la prolongación del bulevar Saint-Germain, siguiendo los planes de remodelación de la ciudad de París del barón Haussmann, Rose solo sabe una cosa: tal como prometió a su marido, jamás abandonará la casa.
Con el telón de fondo de la convulsa Francia del siglo XIX, Tatiana de Rosnay desarrolla un delicioso y conmovedor retrato de un mundo que ya no existe, de calles a la medida del hombre que albergan a personas que se relacionan, que desempeñan sus oficios unos cerca de otros, que se enfrentan y que se apoyan. Un libro inestimable que hace reflexionar sobre lo que la modernidad, en su necesario avance de progreso y mejoras, arrolla y relega al olvido. Poco estaremos avanzando si, en el camino, ignoramos el alma de las cosas.
Sin embargo, a menudo me he preguntado qué sintieron los parisienses que vivieron esas transformaciones y qué habría significado para ellos la pérdida de la casa amada. No cabe la menor duda de que esos dieciocho años de «mejoras», antes de que la Comuna tomara la ciudad, fueron un infierno para los parisienses. Zola lo describió y criticó brillantemente en La jauría. También Víctor Hugo y Baudelaire expresaron su descontento, lo mismo que los hermanos Goncourt. Pero por muy vilipendiado que haya sido Haussmann, esas obras fueron esenciales para crear un París realmente moderno.
En este libro me he tomado algunas licencias con fechas y lugares. No obstante, las calles Childebert, Erfurth, Taranne y Sainte-Marguerite existieron realmente, hace ciento cuarenta años. Igual que la plaza Gozlin, la calle Beurriére, el pasadizo Saint-Benoit y la calle Sainte-Marthe.
La próxima vez que se encuentren en el bulevar Saint-Germain, diríjanse a la esquina de la calle Dragón, justo delante del café de Flore. Verán una hilera de edificios antiguos que se mantienen milagrosamente en pie entre otros de estilo haussmanniano. Son los vestigios de uno de los lados de la antigua calle Taranne, donde vivía el personaje ficticio de la baronesa de Vresse. Un famoso diseñador americano tiene su tienda principal en uno de esos edificios, quizá en el que bien podría haber sido la vivienda de la baronesa. Echen un vistazo al interior.
Cuando suban por la calle Ciseaux en dirección hacia la iglesia, intenten olvidar el ruidoso bulevar que aparece delante de ustedes e imaginen la calle Erfurth, pequeña y estrecha, que les lleva derechos a la calle Childebert, la cual se encontraba exactamente donde hoy está situada la estación de metro de Saint-Germain-des- Prés, a la izquierda. Y si en alguna ocasión ven a una sexagenaria presumida, con el pelo plateado, y a una morena alta cogida de su brazo, entonces, quizá, es que acaban de cruzarse con Rose y Alexandrine de regreso a sus casas.
Tatiana de Rosnay
París, enero de 2011
Agradecimientos
Ante todo, quiero mostrar mi agradecimiento al historiador Didier le Fur, que me inició en el universo de la Biblioteca Nacional, y a Véronique Vallauri, cuya floristería me inspiró la de Alexandrine. Gracias a todo el equipo de Eho.
Tatiana de Rosnay