Obsesión espacial [Starman's Quest - es]
- Автор: Силверберг Роберт
- Год: 1960
- Язык: испанский
- Год: Edhasa
- Переводчик: Jose Maria Claramunda Bes
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Obsesión espacial [Starman's Quest - es]». Краткое содержание книги:
Sin embargo, no todos los astronautas estaban satisfechos de su existencia. A Allan Donell le gustaba el espacio y era feliz en su nave, pero su hermano gemelo, Steve, había desertado. El hecho había ocurrido pocas semanas antes, pero ahora Steve, ya tendría veintiséis años y Allan sólo diecisiete.
Eso preocupó a Allan. Quería recuperar a su hermano y encontrar el secreto de la Hiperpropulsi6n de Cavour que, sin duda, estaba escondido en alguna parte de la Tierra y que permitiría al hombre llegar a las estrellas en poquísimo tiempo y eliminaría las diferencias entre el hombre del espacio y el de la Tierra.
Por eso también abandonó la nave. Su hermano y la Hiperpropulsión de Cavour se convirtieron en una obsesión y su búsqueda se convirtió en una terrible aventura en lo que para él, era hostil escenario: la Tierra.
Alan frunció el ceño en ese instante de felicidad. Recordaba a un hombre enjuto, de una fealdad agradable, que le había amparado y protegido y había muerto nueve años atrás. La ambición de Max Hawkes había sido visitar las estrellas. El pobre Max no pudo ver cumplidos sus deseos.
«Steve y yo lo haremos por ti, Max», pensó Alan.
El joven miró a su hermano. Los dos tenían muchas cosas que contarse.
—Cuando desperté a bordo de la Valhalla —dijo Steve— y comprendí que me habías emborrachado, me entró tal locura, que, si llego a tenerte al alcance de mis manos en aquel momento, te hago pedazos.
—Puedes hacerlo ahora, bien cerquita me tienes.
—Ahora no quiero — replicó Steve riéndose.
Alan dio un puñetazo a su hermano, sin hacerle daño. Al joven le parecía ya más amable la vida. Había encontrado a Steve y había dado al Universo la navegación a mayor velocidad que la luz. No hacía falta más para que un hombre se sintiese feliz.
Un nuevo afán tenían Alan y su hermano. Anhelaban explorar la infinidad de soles que hay en el cielo. Había que consagrar a esta empresa la vida entera. Y ¿quién sabía el tiempo que se tardaría en realizarla?