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El ascenso de Proteo [Sight of Proteus - es]

Электронная книга - «El ascenso de Proteo [Sight of Proteus - es]». Краткое содержание книги:

En el siglo XXII, la combinación de una bio-realimentación potenciada por ordenador con unas nuevas técnicas de quimioterapia ha permitido al ser humano no sólo curarse (eliminando la profesión médica), sino también alterar a voluntad su forma física. La alteración física, sin embargo, presenta aspectos oscuros, y la Agencia de Control de Formas que dirige Behrooz Wolf tiene la misión de impedir que formas ilegales o peligrosas se difundan.
Mientras investiga proyectos de apariencia siniestra, Wolf encuentra pistas que lo conducen al mensaje legado hace millones de años por una especie extraterrestre. Más tarde, la recurrente imagen mental de un misterioso Bailarín le llevará a enfrentarse con los rebeldes que, desde el espacio exterior, se oponen al poder de la Tierra. Razones más que suficientes para replantear lo que significa ser humano precisamente en una época en la cual los humanos adquieren cualquier forma física si lo desean y cuando el nuevo Test de Humanidad resulta esencial para identificar a los miembros de la propia especie.
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—Si estoy en lo cierto, tendremos que ir aún más lejos —dijo Wolf con calma. Se apoyó el ordenador personal en las rodillas y empezó a pulsar teclas—. Empecemos por el principio. Eso significa retroceder más de diez años.

—Un momento —protestó Larsen—. Hace diez años ’ing todavía era Capman.

—Era ambas cosas. Pensé que si Ling era especialista en el sistema solar, tenía que haber escrito artículos sobre el tema, verdaderas monografías, y eso significaba que otros habrían citado esos artículos. Empecé por registrar el índice de citas de los archivos de referencia de Ciudad Tycho. No fue fácil. Sospecho que muchas referencias a la obra de Ling están borradas, pero logré localizarlo. Incluso obtuve un artículo publicado hace diez años. De modo que su interés en Loge es real, pues ése era el tema del artículo, y es muy anterior al momento en que Capman tuvo que desaparecer. ¿Puedes hacer alguna deducción basada en eso, John?

La parte superior del cuerpo de Larsen realizó un movimiento ondeante hacia arriba, como si se encogiera de hombros.

—Puedo hacer ’a deducción obvia. Durante ’argo tiempo Capman había sabido que un día podían pescar’o. Sabía que tenía que preparar su retirada de antemano. De a’guna manera creó e’ personaje de ’ing, y su interés en ’oge fue a’go que tuvo que cu’tivar para su propia conveniencia, quizá porque era importante para continuar con sus experimentos.

—Es la misma conclusión a que he llegado. —Wolf introdujo una nota de confirmación en su archivo—. Así que examiné con mayor atención las publicaciones de Ling. Allí encontré algo un poco diferente de la versión que nos había dado Park Green. Es verdad que Ling era un experto en Loge, pero si miras sus publicaciones dentro de la literatura especializada, descubres que Loge es lo menos importante.

Larsen asintió.

—Eso no me sorprende. Es difíci’ re’acionar su interés en e’ cambio de forma con un simp’e interés en ’oge.

—Está interesado en el Cinturón de Asteroides. Escribió una serie de trabajos acerca de su formación, y una voluminosa serie de monografías sobre ciertos asteroides en particular. Si catalogas todo su trabajo, sólo unos pocos artículos tratan sobre Loge, y la mayoría de ellos se relaciona con un grupo de asteroides. ¿Alguna vez oíste hablar del Cúmulo Egipcio?

Larsen asintió.

—Sí. Si me ’o hubieras preguntado hace un mes, habría respondido que no, pero ahora puedo absorber información más deprisa, y he tenido tiempo de sobra para usar e’ termina’. En ’a mayoría de ’as horas ’ibres que me dejaban ’os tests, estuve actua’izando mis ’ecturas.

Se reclinó y cerró los ojos lustrosos.

—E’ Cúmu’o Egipcio. Creo que puedo citar ’itera’mente ’os textos re’evantes. Un grupo de cien asteroides, con órbitas que difieren de todas ’as demás de’ Cinturón. Están en un p’ano órbita’ a casi sesenta grados de ’a ec’íptica. Veamos, ¿qué más?

Larsen volvió a abrir los ojos un instante.

—Discú’pame mientras busco en mis archivos internos. —Calló unos segundos, luego asintió—. Aquí está. ¿Qué te interesa? ¿’os miembros de’ Cúmu’o, ’as masas, ’as órbitas?

—¿Qué me dices de la historia?

—No. —Larsen hizo una mueca. Nuevas arrugas aparecieron en la piel gris—. Aún no he ’eído esa zona de ’os archivos.

—Qué alivio. Empezaba a creer que lo sabías todo. —Wolf consultó la pantalla de su ordenador—. Almacena estos datos. El Cúmulo fue descubierto por accidente, en el 2086, durante un programa de investigación por radar. Estaban escudriñando el Halo, buscando núcleos energéticos. Los visitaron por primera vez durante la exploración del sistema exterior. Según el artículo de Ling que descubrí, todos los asteroides del Cúmulo se formaron con un solo fragmento de Loge, después de la principal explosión del planeta. La mayoría de ellos son pequeños, de cinco kilómetros o menos, pero hay algunos más grandes.

—Eso ’o sé. E’ banco de datos enumera ’os miembros principa’es. Hay cinco que tienen más de ocho ki’ómetros de diámetro medio: Thoth, Osiris, Bast, Set y Anubis. No hay e’ementos transuránicos en ninguno. A’ parecer se han formado con un fragmento de’ núc’eo de ’oge. Hay una co’onia minera en Isis, y otra en Horus, que exp’otan principa’mente ’as tierras raras. No hay co’onías permanentes en ninguno. Parecen bastante aburridos. ¿Por qué tanto interés en esos asteroides?

—A eso voy —dijo Wolf—. Tienes razón, son remotos. No es la distancia, pero están tan lejos de la eclíptica que se requiere mucho combustible para alcanzar su órbita. Por eso no constituyen una buena perspectiva comercial, aunque las vetas de minerales son ricas, especialmente en Horus. El que me interesa no está entre los que mencionaste. ¿Qué sabes sobre Perla? ¿Tienes información?

—Hm. Creo que tendré que hurgar más en mis referencias. Tengo un pequeño dato, pero tiene que haber más. E’ nombre de Per’a era Atmu. Eso concuerda con ’a idea de que forma parte de’ Cúmu’o Egipcio, pero no sé por qué ’o rebautizaron.

—Eso es porque nunca has visto una foto. Tienes razón. Cuando lo descubrieron lo llamaron Atmu. Un buen nombre para un miembro del Cúmulo, pues es el más viejo de los dioses egipcios. Pero la primera expedición que fue allí, hace cuarenta años, le cambió el nombre. Otros factores parecían más importantes que la mitología. Perla es muy pequeño, con menos de dos kilómetros de diámetro, pero tiene una forma rara: una perfecta y blanca esfera de cristal fundido.

—Un momento, Bey. —Larsen sacudió la enorme cabeza—. A’go me suena ma’. Si está hecho de crista’, tiene que haber formado parte de ’a corteza exterior de ’oge, tan cerca de ’a superficie como para tener si’icatos en abundancia.

Wolf apartó la vista de sus registros y meneó la cabeza admirativamente.

—Yo tardé un rato en llegar a esa conclusión, John. Te estás pasando de listo. Al fin decidí que formaba parte de la corteza exterior, que estaba a tanta profundidad como para calentarse mucho y tan cerca de la superficie como para tener silicatos. Es un fragmento muy pequeño de Loge. El diámetro que figura aquí es de 1,83 kilómetros. ¿Tus datos incluyen una cifra para la masa?

El ancho cráneo y el torso superior de Larsen se inclinaron para asentir.

—Mis datos indican una masa de mi’ mi’ones de tone’adas. Eso significa… —Hizo una pausa y miró hacia arriba—. No es posib’e. A menos…

Wolf cabeceó.

—Adelante, John, deja que tu calculadora actúe por su cuenta. Vas por el rumbo correcto.

Larsen encogió los anchos hombros, y de nuevo realizó ese movimiento ondeante y ascendente con el cuerpo.

—Con ese diámetro, ha de tener una densidad de menos de treinta y cinco ki’os por metro cúbico, ’a masa de ’os cnsta’es de si’icato fundidos es de por ’o menos dos tone’adas por metro cúbico. Así que… tiene que ser hueco.

—Correcto. —Bey cabeceó—. Es delgado como una cáscara de huevo. Las referencias indican que el diámetro interior es de 1,7 kilómetros. Perla no es más que una delicada burbuja de cristal, creada por los gases atrapados dentro del fragmento cuando Loge estalló. Ahora está clasificado como uno de los asteroides protegidos. La FEU lo declaró una de las maravillas naturales del sistema. Nadie puede aterrizar allí… pero sospecho que alguien está rompiendo esa regla.

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