Navegante solar
- Автор: Брин Дэвид
- Год: 1993
- Язык: испанский
- Год: Ediciones B
- ISBN: 84-406-3639-3
- Переводчик: Rafael Marin
- Жанр: Космическая фантастика
Электронная книга - «Navegante solar». Краткое содержание книги:
Cercando el Sol, en las cavernas de Mercurio, la expedición Navegante Solar se prepara para realizar el viaie más trascendental de la historia de la humanidad. Un viaie al sofocante infierno del Sol. Allí se han detectado formas de vida desconocidas que podrían ser la raza primigenia, los auténticos antepasados del hombre.
Para encontrar respuestas a todos esos interrogantes, respuestas de las que dependerá el futuro de la humanidad en relación con las avanzadas civilizaciones existentes en el universo, será necesario sumergirse en el ardiente corazón de una estrella llamada Sol.
Por mucho que le desagradara aquel hombre, nunca le había considerado capaz de asesinar a sangre fría, a pesar de aquellos golpes con la barra de plástico.
En el fondo de su mente, Jacob podía sentir su otra mitad frotándose alegremente las manos… amoralmente complacido por los misteriosos giros que había dado el caso Navegante Solar, y pidiendo ser liberado.
Olvídalo.
La doctora Martine se le acercó en el ascensor. Parecía abrumada.
—Jacob, no pensará usted que Fierre pudo matar a esa pobre criatura, ¿verdad? ¡Le gustan los chimpancés!
—Lo siento pero la evidencia parece señalar en esa dirección. No me gustan las Leyes Condicionales más que a usted. Pero las personas a las que se asigna ese grado son capaces de actos de violencia fácil, y el hecho de que el señor LaRoque se quitara el transmisor va contra la ley. Pero no se preocupe. Ya se encargarán de todo en la Tierra. Seguro que LaRoque tendrá un juicio justo.
—Pero… ¡ya ha sido acusado injustamente! —estalló ella—. ¡No es un condicional, y tampoco un asesino! ¡Puedo demostrarlo!
—¡Muy bien! ¿Tiene aquí la prueba?
Jacob frunció el ceño.
—¡Pero la transmisión de la Tierra dijo que era un condicional!
Ella se mordió los labios, sin querer mirarlo a los ojos.
—La transmisión era falsa.
Jacob sintió pena por ella. Ahora la psicóloga, siempre confiada, tartamudeaba y se agarraba a ideas descabelladas en medio de su shock. Era degradante. Deseó estar en cualquier otro lugar.
—¿Tiene pruebas de que el mensaje máser era mentira? ¿Puedo verlas?
Martine le miró. De repente pareció muy insegura, como si se preguntara si debía decir algo más.
—El… el equipo de esta base. ¿Llegó a ver usted el mensaje? Esa mujer… sólo nos lo leyó en voz alta. Ella y los demás odian a Fierre…
Su voz se apagó, como si supiera que su argumento era débil. Después de todo, pensó Jacob, ¿podía la comandante haber falsificado la lectura de una transmisión sabiendo que nadie pediría verla? O, del mismo modo, ¿colocaría a LaRoque en disposición para demandarla hasta el último céntimo del dinero que había ganado en setenta años, sólo por antipatía?
¿O había estado Martine a punto de decir algo más?
—¿Por qué no se va a su habitación y descansa un poco? —dijo amablemente—. Y no se preocupe por el señor LaRoque. Necesitarán más pruebas de las que tienen ahora para acusarle de asesinato en un tribunal terrestre.
Martine dejó que la condujera hasta el ascensor. Una vez allí, Jacob se volvió. DeSilva estaba ocupada con sus hombres. Se habían llevado a Kepler. Culla permanecía cerca de Fagin, los dos destacando sobre todas las otras personas de la sala, bajo el gran disco dorado del sol.
Se preguntó, mientras se cerraban las puertas, si ésa era una buena forma de empezar un viaje.
QUINTA PARTE
La vida es una extensión del mundo físico. Los sistemas biológicos tienen propiedades únicas, pero sin embargo deben obedecer a las restricciones impuestas por las propiedades físicas y químicas del entorno y de los propios organismos. Las soluciones evolutivas para los problemas biológicos son influidas por el entorno físico-químico.