Электронная книга - «Libro del desasosiego de Bernardo Soares». Краткое содержание книги:
El libro del desasosiego, que presentamos traducido ?ntegramente por vez primera en lengua castellana, naci? en 1913 y Pessoa trabaj? en ?l durante toda su vida. Esta es una obra inacabada e inacabable: un universo entero en expansi?n cuya pluralidad -literaria y vital-es infinita.
Volver puramente literaria la receptividad de los sentidos, y las emociones, cuando acaso se rebajan a aparecer; convertirlas en materia aparecida para con ella esculpir estatuas de palabras fluidas y […]
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…la acuidad dolorosa de mis sensaciones, incluso de las que sean de alegría; la alegría de la acuidad de mis sensaciones, aunque sean de tristeza.
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Súbdito incoherente de todas las sensaciones que hieren más allá de la razón de ser de la herida, celoso de todos los derechos de lo absurdo y de lo (…)
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educación sentimental (¿)
Para quien hace del sueño la vida, y del cultivo en estufa de sus sensaciones una religión y una política, para ése, el primer paso, lo que acusa en el alma que ha dado el primer paso, es el sentir las cosas mínimas extraordinaria y desmedidamente. Éste es el primer paso,' y el paso simplemente primero no es más que esto. Saber poner en el saboreo de una taza de té la voluptuosidad extremada que el hombre normal sólo puede encontrar en las grandes alegrías que proceden de la ambición súbitamente satisfecha por completo o de las añoranzas de repente desaparecidas, o bien en los actos carnales y finales del amor; poder encontrar en la visión de un ocaso o en la contemplación de un detalle decorativo esa exasperación de sentirlos que generalmente sólo puede producir, no lo que se ve o se oye, sino lo que se huele y se saborea -esa proximidad del objeto de la sensación que sólo las sensaciones carnales (el tacto, el gusto, el olfato) esculpen al llegar a la conciencia; poder convertir la visión interior, el oído del sueño- todos los sentidos supuestos y de lo supuesto -en recibidores y tangibles como sentidos vueltos hacia lo exterior: escojo éstas, y supónganse las análogas, de entre las sensaciones que el cultivador de sentirse logra, educado ya, espasmar para que den una noción concreta y próxima de lo que trato de decir.