El Método Silva De Control Mental
- Автор: Silva José
- Язык: испанский
- Жанр: Здоровье
Электронная книга - «El Método Silva De Control Mental». Краткое содержание книги:
Está usted a punto de emprender una de las aventuras que más puede trasformar su vida. Cada uno de los resultados que alcance modificará el punto de vista que usted tenía respecto de si mismo y del mundo en el que nació. Junto con sus nuevos poderes vendrá una responsabilidad de cómo usarlos para la superación de la humanidad… una frase de Control mental. No los puede emplear de otra manera, como se verá más adelante.
2.Póngase a nivel meditativo y proyecte a esta persona dentro de su pantalla mental tal y como está, con el padecimiento que la está aquejando. Coloque otra imagen sobre la pantalla, hacia la izquierda, en la que se esté haciendo algo para corregir el problema. (Si no conoce a la persona y todavía no está preparado para la práctica de rehabilitación, trate de enterarse con anticipación de su apariencia física para que la visualización sea tan precisa como sea posible).
3 Ahora proyecte sobre la pantalla, todavía más hacia la izquierda, una imagen vivida de la persona perfectamente gana, llena de energía y optimismo. En un estado de meditación profunda usted se encuentra agudamente receptivo a lo que se dice a sí mismo. Este momento en particular resulta crucial para adquirir la convicción de que la imagen feliz que ahora tiene de la persona real… no que se está volviendo real, ni que será real, sino que es real. La razón que explica esto es que en este nivel meditativo, en Alfa y Theta, su mente está asociada con las causas; en Beta se relaciona más con los resultados. Al visualizar con convicción a nivel Alfa y a nivel Theta usted está causando. Lo que aparentemente está haciendo al tiempo de sustituir "es" por "será" no tiene importancia. El tiempo es algo distinto cuando se está a este nivel. Visualice los resultados que desea como si ya se hubieran alcanzado!»
Entre las leyes del universo parece existir una especie de ley cósmica que garantiza que todos nosotros, no importa cuan ilustres o cuan inferiores seamos, cuan brillantes o cuan torpes seamos, podemos tomar parte en el advenimiento de sucesos legítimos por medio de la firmeza de nuestro deseo, nuestra creencia y nuestra expectativa. Esto se dijo con anterioridad, y en una forma más adecuada, hace casi 2 000 años, según nos dice San Marcos en el Nuevo Testamento: "… todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis”.
Mientras usted visualiza que esta persona goza de perfecta salud llegará un instante, un instante muy agradable, en el que sentirá que ha hecho lo suficiente! Es agradable porque se trata de una sensación de realización. Cuente del uno al cinco para salir a Beta, "sintiéndose completamente despierto y mejor que antes".
Mientras más practique esta técnica, mayor será el número de coincidencias hermosas que tendrá lugar y más firme será su convicción, lo que a su vez producirá coincidencias aún más hermosas?.Tan pronto como aprenda a utilizar su pantalla mental podrá empezar a activar esta reacción en cadena.
Si bien es posible que las técnicas de la curación por la fe y la curación psíquica sean diferentes, creo que sus principios (y sus resultados) son los mismos. Los rituales de la curación por la fe difieren de una cultura a otra, pero tienen el mismo efecto doble: inducir un nivel mental más profundo y fortalecer la creencia y la expectativa.
Un gran número de curadores emplea métodos que los dejan exhaustos. Su energía se consume y en ocasiones pierden peso en una sola sesión. Esto no es necesario. De hecho, los métodos de Control Mental tienen el efecto contrario. Una vez que tenemos esa sensación de realización, experimentarnos una exaltación; no se trata de algo sutil, sino de una sensación bastante intensa, v en efecto nos despertamos "sintiéndonos mejor que antes". Hemos descubierto que el curar a otros resulto benéfico para el curador.
Un gran número de curadores tiene la creencia de que no están capacitados para curarse a sí mismos. Algunos sienten que incluso si lo intentan perderán sus "poderes". Nosotros hemos comprobado que esto es falso, una y otra vez) Muchos también creen que tienen que estar en la presencia de la persona que están curando para la "imposición de manos". Para aquellos de nosotros que no somos médicos con licencia o funcionarios de iglesias reconocidas, esto es ilegal. Lo que es más importante, en términos de leyes más liberales; no es necesario. La curación cuando la persona está ausente da resultado.
Al analizar esto en las clases de Control Mental, con frecuencia citamos el caso del sirviente del Centurión, a quien Cristo curó a distancia. Cristo no vio al sirviente, solo al Centurión quien le informó acerca del problema. "Y en aquella hora se curó el criado".
Un pequeño comentario: observe que de acuerdo con nuestras tradiciones, cuando pedimos un deseo, ya sea con el huesito de la pechuga del pollo, o cuando vemos una estrella fugaz, o cuando apagamos las velas de nuestro pastel de cumpleaños, se nos previene que no revelemos nuestro deseo. Esta reserva es probablemente algo más que un simple juego de niños; creo que hay algo de sabiduría detrás de ella. El mantener nuestro deseo, o para ser más precisos, nuestra visualización de una curación, en secreto, parece constituir un medio para evitar que se disipe su energía, e incluso también para incrementar esta energía. Por esta razón, yo y muchos de nuestros conferencistas aconsejamos a los estudiantes que guarden para sí mismos su labor de curación. Cuando Cristo dijo después de una de sus curaciones: "Cuida de que no se lo digas a nadie", Él no estaba pidiendo que se le encubriera: Sus razones eran más profundas.
15. ALGUNAS ESPECULACIONES
Los capítulos 3 al 15, que usted acaba de leer, fueron diseñados, al igual que el curso de Control Mental, para ayudarlo a usar más de su mente de maneras especiales, para resolver la clase de problemas que acosan a toda vida humana. Lo que usted ha leído se deriva de mis más de treinta años de estudio y experimentación. Como podrá ver, he mantenido mi trabajo en un nivel por demás práctico, tal vez porque nací muy pobre y la vida me planteó problemas prácticos desde el principio.
Sin embargo, en el camino me pareció lo más natural especular acerca de los muchos descubrimientos que me asombraban. Corno he sido influenciado por una gran cantidad de lecturas, por asociados cultos, y quizá más que nada por la muy rica tradición del cristianismo, es poca la originalidad que me puedo adjudicar por estos pensamientos.
Una de las cosas que me sorprendió fue que nada de lo que descubrí que era realmente viable estaba en pugna con mis convicciones religiosas. A lo largo de trágicos siglos ha existido una relación embarazosa entre ciencia y religión. Yo jamás he experimentado esto personalmente. Lo que me sorprendió todavía más es que mis descubrimientos no entraban en conflicto con ninguna otra religión ni, de hecho, con ningún concepto establecido en el mundo. Entre nuestros graduados entusiastas encontramos ateos, protestantes de todas las denominaciones, católicos, judíos, musulmanes, budistas e hindúes, junto con hombres de ciencia y eruditos de una amplia gama de disciplinas.
¿Significa esto que no existen valores inherentes en Control Mental? ¿Acaso las técnicas que yo elaboré, no son ni buenas ni malas, como las tablas de multiplicar? Dije que este capítulo versaría sobre especulaciones, pero en este punto tengo algunas convicciones firmes, mismas que creo apoyar con lógica. Permítame que las exprese como una especie de catecismo:
1. ¿Tiene leyes el universo? Desde luego… la ciencia las está descubriendo.
2. ¿Podemos infringir estas leyes? No. Podemos saltar de un edificio y morir, o lesionarnos, pero las leyes no se quebrantan; somos nosotros los que nos hacemos daño.
3. ¿Puede el universo pensar en sí mismo? Sabemos que por lo menos una parte de él lo puede hacer: nosotros mismos. ¿No resulta razonable llegar a la conclusión de que el todo puede hacerlo?
4. ¿Es el universo indiferente ante nosotros? ¿Cómo podría serlo? Somos parte de él y reacciona ante nosotros.