El Primer Hombre De Roma
- Автор: Маккалоу Колин
- Язык: испанский
- Жанр: Историческая проза
Электронная книга - «El Primer Hombre De Roma». Краткое содержание книги:
ciudadela. Una fortaleza en lo alto de un escarpe, o la parte de una plaza alta fortificada y rodeada de murallas.
clases. Las cinco divisiones económicas relativas a propiedades o rentas fijas de los ciudadanos romanos. Los miembros de la primera clase eran los más ricos y los de la quinta, los más pobres. Los capite censi no pertenecían a ninguna clase.
cliente. En latín, cliens. El término denota a un hombre libre o a un liberto (aunque no tenía que ser ciudadano romano) que se comprometía con otro que se llamaba patrón (patronus). El cliente se obligaba por la más solemne vinculación moral a servir los intereses y obedecer a los deseos del patrón, a cambio de diversos favores (generalmente sumas de dinero, cargos o ayuda legal). El esclavo liberto se convertía automáticamente en cliente de su antiguo amo, excepto en el caso de que se le eximiera de la obligación. Una especie de estructura de honor regía la conducta del cliente en relación con su patrón y era notable el respeto que le merecía. Ser cliente no significaba necesariamente que uno no pudiera ser patrón, aunque era más difícil ser el patrón supremo, porque sus propios clientes lo eran a su vez de su patrón. Había leyes que regulaban la relación entre un cliente extranjero y el patrón, y respecto a los reinos extranjeros o estados-cliente que tenían a Roma como patrón, existía la obligación legal de pagar rescate por los ciudadanos romanos secuestrados, un hecho del que se valían los piratas como adicional fuente de ingresos. Así, no sólo los individuos se convertían en clientes, sino las ciudades y los países.
Clitumnus, río. Río de Umbría, en Italia.
clivus. Calle en cuesta. En Roma, que es ciudad de colinas, había muchas.
cloaca, cloacae. Desagüe, y concretamente alcantarilla. No cabe duda que desde los primeros tiempos Roma disponía de una extensa red de cloacas. Livio cuenta que después de que los galos destruyeran prácticamente la ciudad en el 390 a. JC., no se planificó la reconstrucción como hubiera debido ser porque el Senado temió que la orden plebeya se trasladase en masa a Veii si no se atendían sus reivindicaciones; y, así, las calles que en la antigua ciudad habían sido más anchas y seguían el curso de los colectores principales, en la nueva ciudad se hicieron más estrechas y más tortuosas, construyéndose muchos edificios sobre las antiguas cloacas.
Cloaca máxima. El sistema de alcantarillado del Subura, Esquilino superior, Capitolio, Foro Romano y Velabrum; desembocaba en el Tíber, entre el puente Emilio y el puente Sublicio (puente de madera). El antiguo río que discurría por el primer alcantarillado era el Spinon.
Cloaca Nodina. Sistema de alcantarillado que recogía las aguas fecales del Palatino, el bajo Esquilino y el Opiano, la zona del Circo Máximo y parte del Aventino. Seguía el curso del antiguo río Nodina y sus afluentes y desembocaba en el Tíber, aguas arriba del puente Sublicio.
Cloaca Petronia. Red de alcantarillado que recogía los desagües del Viminal, el Quirinal y el Campo de Marte, siguiendo el curso primitivo del río Petronia y sus afluentes; desembocaba en el Tíber aguas arriba de la isla. A partir de ella, aguas abajo, el río no se utilizaba para bañarse.
cognomen, cognomina. Apellido o sobrenombre de los varones que deseaban distinguirse de los que tenían el nombre y el gentilicio igual al suyo. En algunas familias se hicieron necesarios más de un cognomen; por ejemplo: Quintus Caecilius Metellus Pius Scipio Nasica. El cognomen solía denotar cierto rasgo físico o de carácter -grandes orejas, pies planos o joroba- o era la reminiscencia de alguna hazaña, como en el caso de los Cecilios Metelos que llevaban el sobrenombre de Dalmático, Baleárico o Numidico. Muchos cognomina eran notablemente sarcásticos e ingeniosos.
cohorte. Unidad táctica de la legión romana formada por seis centurias; en circunstancias normales, una legión contaba con diez cohortes. Era costumbre referirse a la potencia de un ejército romano inferior a tres o cuatro legiones mencionando el número de cohortes en vez del de legiones.
colegio. Entidad formada por la asociación de determinado número de personas con algo en común. Había, así, colegios sacerdotales, colegios políticos, como el de los tribunos de la plebe, colegios religiosos, como el de los lictores, y colegios de oficios. Determinados grupos de todos los estratos sociales (incluidos los esclavos) se agrupaban en colegios que cuidaban de las encrucijadas de la ciudad y celebraban sus fiestas anuales, las Compitalia.
Columnas de Hércules. Al estrecho que separa el océano Atlántico del mar Mediterráneo se le denominaba las Columnas de Hércules, debido a los dos enormes promontorios rocosos, el del lado español, llamado Calpe (el actual Gibraltar), y el del lado africano, llamado Abydus.
Comisión mamilia. Tribunal especial instituido por el tribuno de la plebe Cayo Mamilio Limetano en el 109 a. JC., con potestad para investigar los tratos establecidos por el rey númida Yugurta con determinados romanos, muchos de ellos magistrados.
Comitia. (Véase Asamblea.)
Comun. El Como actual.
condemno. Una de las palabras que utilizaba el jurado al deliberar sobre el veredicto de culpabilidad. La otra era damno (véase ese artículo).
confarreatio. La modalidad más antigua y estricta del matrimonio romano. En tiempos de Cayo Mario, sólo los patricios recurrían a ella, aunque no todos, pues no era obligatoria. En la confarreatio, la novia pasaba de la potestad paterna a la del marido y no adquiría independencia alguna; por eso la confarreatio no era popular como las otras formas de matrimonio que concedían a la mujer mayor control sobre sus negocios y una dote. La dificultad para divorciarse era la otra razón de su impopularidad; el divorcio (diffarreatio) era un asunto muy laborioso desde el punto de vista religioso y legal, al que nadie quería recurrir, salvo en caso de no existir otra solución.
cónsul. El cónsul era la más alta magistratura romana con imperium, y el consulado (los eruditos modernos no lo denominan así, porque el consulado es una institución diplomática moderna) se consideraba el escalón más alto del cursus honorum. Cada año, la Asamblea centuriada elegía dos cónsules que ocupaban el cargo durante un año. El primer cónsul -el que más votos había obtenido- ostentaba los fasces durante el mes de enero, lo que quería decir que actuaba mientras su colega observaba. El día de la toma de posesión del cargo de cónsul era el día de Año Nuevo, el 1 de enero. Cada cónsul tenía una escolta de doce lictores, pero sólo los lictores del cónsul en activo durante el mes correspondiente llevaban los fasces al hombro. En tiempos de Cayo Mario, los cónsules podían ser patricios o plebeyos, y no podían asumir el cargo dos patricios a la vez. La edad para ser cónsul era la de cuarenta y dos años, doce años después de ingresar, a los treinta, en el Senado. El imperium del cónsul no tenía límites, pues era vigente en Roma, en Italia y en las provincias, e invalidaba el imperium de cualquier gobernador proconsular. El cónsul podía mandar cualquier ejército.
cónsul sufecto (consul suffectus). Cuando un cónsul moría desempeñando el cargo o resultaba incapacitado para sus funciones, el Senado nombraba un sustituto llamado suffectus. Al sustituto no se le elegía y a veces el Senado elegía un suffectus aunque no hubiese concluido el año consular; otras veces no se nombraba ningún sustituto aunque faltase mucho para concluir el año consular. Estas diferencias reflejan el espíritu de la cámara en determinados períodos. El nombre del suffectus se inscribía en la lista de los cónsules de Roma y a partir de entonces tenía derecho a la categoría de consular.