Libro del desasosiego de Bernardo Soares
- Автор: Pessoa Fernando
- Язык: испанский
- Жанр: Классическая проза
Электронная книга - «Libro del desasosiego de Bernardo Soares». Краткое содержание книги:
Nunca he amado a nadie. Lo más que he amado son sensaciones mías -estados de visualidad consciente, impresiones de audición despierta, perfumes que son una manera de que hable conmigo la humildad del mundo exterior, me diga cosas del pasado (tan fácil de recordar con los olores)- es decir, de darme más realidad, más emoción, que el simple pan cociéndose allá dentro en la panadería honda, como aquella tarde lejana en que venía del entierro de mi tío, que me había amado tanto, y había en mí vagamente la ternura de un alivio, no sé bien de qué.
Es ésta mi vida moral, o mi metafísica, o yo: Transeúnte de todo -hasta de mi propia alma-, no pertenezco a nada, no deseo nada, no soy nada: centro abstracto de sensaciones impersonales, espejo caído sintiente vuelto hacia la variedad del mundo. Con esto, no sé si soy feliz o desgraciado; ni me importa [241].
18-9-1931.
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Muchas veces, para entretenerme -porque nada entretiene como las ciencias, o las cosas con aire de ciencias, usadas fútilmente-, me pongo escrupulosamente a estudiar mi psiquismo a través de la forma como lo encaran los demás. Raras veces es triste el placer, a veces doloroso, que esta táctica fútil me produce.
Generalmente, procuro estudiar la impresión general que causo en los otros, /sacando conclusiones/.
En general, soy una criatura con quien los demás simpatizan, con quien simpatizan, incluso, con un vago y curioso respeto. Pero ninguna simpatía violenta despierto. Nadie será nunca conmovidamente mi amigo. Por eso pueden respetarme tantos.
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Aquella malicia incierta y casi imponderable que alegra a cualquier corazón humano ante el dolor de los demás, y el desconsuelo ajeno, los empleo en el examen de mis propios dolores, los llevo tan lejos que en ocasiones en que me siento ridículo o mezquino gozo como si fuese otro quien lo estuviese siendo. Mediante una extraña y fantástica transformación de sentimientos, sucede que no siento esa alegría malévola y humanísima ante el dolor y el ridículo ajenos. Siento ante el envilecimiento de los demás, no un dolor, sino una incomodidad estética y una irritación sinuosa. No es por bondad por lo que sucede esto, sino porque quien se vuelve ridículo no es sólo para mí para quien se vuelve ridículo, sino también para los demás, y me irrita que alguien esté siendo ridículo para los demás, me duele que cualquier animal de la especie humana se ría a costa de otro, cuando no tiene derecho a hacerlo. De que los demás se rían a mi costa no me irrito, porque de mí hacia fuera hay un desprecio proficuo y blindado.
[241] Publicado en Descobrimento. Revista de Cultura, n.° 3, 1931, pp. 413415.