Электронная книга - «Libro del desasosiego de Bernardo Soares». Краткое содержание книги:
El libro del desasosiego, que presentamos traducido ?ntegramente por vez primera en lengua castellana, naci? en 1913 y Pessoa trabaj? en ?l durante toda su vida. Esta es una obra inacabada e inacabable: un universo entero en expansi?n cuya pluralidad -literaria y vital-es infinita.
Dios me creó para niño, y me dejó siempre niño. ¿Pero por qué dejó que la vida me maltratase y me quitase los juguetes, y me dejase solo en el recreo, estrujando con unas manos tan débiles el delantal azul sucio de lágrimas incesantes? Si yo no podía vivir sino acariciado, ¿por qué echaron fuera a mi cariño? Ah, cada vez que veo en la calle a un niño llorando, un niño exiliado de los otros, me duele más que la tristeza del niño en el horror desprevenido de mi corazón exhausto. Me duelo con toda la estatura de la vida sentida, y son mías las manos que retuercen el borde del delantal, son mías las bocas torcidas por las lágrimas verdaderas, es mía la debilidad, es mía la soledad, y las risas de la vida adulta que pasa me gastan como luces de fósforos frotados en el tejido sensible de mi corazón.
(Posterior a 1923.)
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…como un niño que para de correr, arrastrando un batir alto de pies breves, y respirando corto…
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Todo se me confunde. Cuando creo que recuerdo, es otra cosa la que pienso; si veo, ignoro, y cuando me distraigo, claramente veo.
Vuelvo la espalda a la ventana cenicienta, de cristales fríos a las manos que los tocan. Y llevo conmigo, por un sortilegio de la penumbra, de repente, el interior de la casa antigua, fuera de la cual, en el patio de al lado, el papagayo gritaba; y los ojos se me adormecen de toda la irreparabilidad de haber efectivamente vivido.
Hace dos días que llueve y que cae del cielo ceniciento y frío cierta lluvia, con el color que tiene, que aflige el alma. Hace dos días… Estoy triste de sentir, y pienso en ello a la ventana y al son del agua que gotea y de la lluvia que cae. Tengo el corazón oprimido y los recuerdos convertidos en angustias.