Cartas Para Claudia
- Автор: Bucay Jorge
- Язык: испанский
- Жанр: Психология
Электронная книга - «Cartas Para Claudia». Краткое содержание книги:
Admitamos que podría suceder que tu crítica sea sólo proyección y que no me quepa; entonces no siento nada, no me enojo, no me defiendo, no trato de probar tu error… Si te quiero y me importás, lo mejor que puedo hacer es sugerirte que veas que lo que me decís quizás tenga que ver también con vos.
La primera vez que me doy cuenta de que, al criticarte, en realidad me critico, es mágica.
Un camino que conduce a un mundo maravilloso se abre como por encanto y nos invita a recorrerlo. Es el mundo de las cosas que depositamos en los demás.
En el encuentro con el otro proyectamos, introyectamos, imaginamos, nos identificamos, criticamos y amamos. Sí, claro. ¿Cómo sucede que empezamos a querer a un otro? Todo empieza por el mecanismo de Identificación Proyectiva (o si te gusta más, respetando el orden de los hechos: Mecanismo de Proyección Identificativa).
De pronto Yo, así rayado como soy, me encuentro con el otro al que veo (lo sea o no) con una parte rayada así, como la mía, proyección, primer paso. Luego, ya que el otro es como yo (rayado), me identifico con él, identificativa, "él y yo somos lo mismo, como si fuéramos el mismo".
CARTA 13
YO
EL OTRO
Ahora, quiero en él esta misma parte que quiero y cuido en mí; u odio en él esta misma parte que rechazo y odio en mí.
Este camino de luz es, por suerte, un camino sin retorno.
No se descrece.
La sabia naturaleza nos puso la boca adelante y el culo atrás.
La boca, para incorporar todo lo que encontramos (cosas que sirven y cosas que no). El culo, para dejar atrás lo no aprovechable.
Metabolismo puro.
Tomamos lo asimilable, lo útil. Desechamos el resto. ¡Es genial!
Aprendamos de nuestro tubo digestivo. Aprendamos de nuestro cuerpo.
La respuesta está siempre en nosotros mismos, sólo hay que querer buscarla… para encontrarla.
Claudia:
Después que cerré el sobre y mandé la carta anterior, me quedé con toda la impresión de que había estado confuso y revuelto. Esta sensación me tuvo interrumpido hasta ahora.
Me doy cuenta de que mi sensación se relaciona con el hecho de que el asunto de las críticas y de la proyección implícita es para mí fundamental.
Me gustaría mucho que hubiera quedado claro, transparente, coherente y al mismo tiempo que escribo esto, me da bronca mí deseo de ser coherente.
– ¿Qué querés tratar de demostrar siendo coherente?- No sé. Creo que quiero que Claudia se dé cuenta de sus propios mecanismos proyectivos.
– ¿Y a vos qué te importa? ¿Quién sos vos para querer que ella se dé cuenta?
– Yo la quiero y, a partir de mi amor, quiero lo mejor para ella.
– Lo mejor para ella es su propia libertad. En todo caso, si ella lo siente confuso, puede preguntar, ella puede decir "no comprendo".
– Es cierto. -¿Entonces? -Más bien me parece que estoy intentando demostrarme cuán inteligente soy.
– Ah… es tu viejo truco de la omnipotencia.
– Sí, creo que sí. Y además, es el contacto con mis limitaciones. Definitivamente, a veces siento que no puedo transmitir las cosas, para dar lo que quiero dar.