Forastero en tierra extraña [Stranger in a Strange Land - es]
- Автор: Хайнлайн Роберт Энсон
- Год: 1991
- Язык: испанский
- Год: Destino
- ISBN: 84-233-2065-0
- Переводчик: Domingo Santos
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Forastero en tierra extraña [Stranger in a Strange Land - es]». Краткое содержание книги:
Autor de novelas tan célebres como “Historia del futuro”, “El número de la bestia” y la presente, Robert A. Heinlein (1907–1988) es, junto con Asimov y A. C. Clarke, uno de los máximos exponentes de la ciencia ficción clásica.
Nelson: No exactamente, pero…
Secretario generaclass="underline" Tal como pensé. ¿Ha tenido este paciente la oportunidad de elegir a sus médicos? Lo dudo. Su situación actual es la de paciente a cargo del Estado. De facto, actúo en calidad de pariente más próximo del enfermo… y también de iure, como comprobará. Quiero entrevistarme con él a solas.
Nelson (una larga pausa; luego, muy rígido): Si plantea usted las cosas de ese modo, su excelencia, me retiraré del caso.
Secretario generaclass="underline" No se lo tome así, doctor; no pretendía que se le erizara el vello de la nuca. No cuestiono su tratamiento. Pero estoy seguro de que usted no intentaría impedir que una madre viera a solas a su hijo, ¿verdad? ¿Teme que pueda hacerle daño?
Nelson: No, pero…
Secretario generaclass="underline" Entonces, ¿cuál es su objeción? Vamos, preséntenos y déjenos seguir. Tal vez esta discusión esté trastornando un poco a su paciente.
Nelson: Le presentaré, su excelencia. Después, deberá seleccionar usted a otro médico para su… tutela.
Secretario generaclass="underline" Lo siento, doctor, lo lamento de veras. Pero no puedo aceptar ese final… lo discutiremos más tarde. Ahora, por favor…
Nelson: Pase por aquí, señor. Hijo, éste es el caballero que desea verle. Nuestro gran Anciano.
Smith: (intranscribible)
Secretario generaclass="underline" ¿Qué ha dicho?
Nelson: Una especie de bienvenida respetuosa. Mahmoud dice que puede traducirse como: «No soy más que un huevo». Algo así, más o menos. Acostumbraba a usarla conmigo. Es un saludo amistoso. Hijo, hable la lengua humana.
Smith: Sí.
Nelson: Y, si se me permite ofrecerle un último consejo, señor, será mejor que utilice usted palabras sencillas y de pocas sílabas.
Secretario generaclass="underline" Oh, así lo haré.
Nelson: Adiós, su excelencia. Adiós, hijo.
Secretario generaclass="underline" Gracias, doctor. Le veré luego.
Secretario general (prosiguiendo): ¿Cómo se encuentra?
Smith: Muy bien.
Secretario generaclass="underline" Estupendo. Cualquier cosa que desee, sólo tiene que pedirla. Queremos que se sienta feliz. Ahora, me gustaría que hiciese algo por mí. ¿Sabe escribir?
Smith: ¿Escribir? ¿Qué es escribir?
Secretario generaclass="underline" Bueno, bastará con la impresión de la huella de su dedo pulgar. Quiero leerle un documento. Este documento está lleno de términos legales pero, reducido a un lenguaje sencillo, dice tan sólo que usted, por el hecho de salir de Marte, ha abandonado —cedido, quiero decir— cualquier derecho de propiedad que tuviese allí. ¿Me comprende? Que asigna estos derechos en fideicomiso al Gobierno.
Smith: (no responde)
Secretario generaclass="underline" Bueno, digámoslo de otro modo. Usted no es dueño de Marte, ¿verdad?
Smith (pausa más larga): No entiendo.
Secretario generaclass="underline" Hum… probemos de otra forma. Usted quiere quedarse aquí, ¿verdad?
Smith: No lo sé. Me enviaron los Ancianos (largo discurso intranscribible, sonidos semejantes a los de una lucha entre una rana toro y un gato).
Secretario generaclass="underline" Maldita sea, a estas alturas ya deberían haberle enseñado más inglés. Veamos, hijo, no tiene usted por qué preocuparse de todas estas cosas. Permítame simplemente que ponga la huella de su dedo pulgar al pie de esta página. Déme su mano derecha. No, no se gire de este modo. ¡Estése quieto! No voy a hacerle ningún daño… ¡Doctor! ¡Doctor Nelson!
Segundo médico: ¿Sí, señor?
Secretario generaclass="underline" Llame al doctor Nelson.
Segundo médico: ¿El doctor Nelson? Pero se ha ido, señor. Dijo que usted le había echado del caso.
Secretario generaclass="underline" ¿Nelson ha dicho eso? ¡Maldito sea! Bueno, haga usted algo. Aplíquele la respiración artificial. Déle una inyección. No se quede ahí parado… ¿Es que no ve que este hombre se está muriendo?
Segundo médico: No creo que se pueda hacer nada, señor. Sólo dejarle en paz hasta que salga de ese estado. Es lo que el doctor Nelson ha hecho siempre.
Secretario generaclass="underline" ¡Maldito doctor Nelson!