El Método Silva De Control Mental
- Автор: Silva José
- Язык: испанский
- Жанр: Здоровье
Электронная книга - «El Método Silva De Control Mental». Краткое содержание книги:
Está usted a punto de emprender una de las aventuras que más puede trasformar su vida. Cada uno de los resultados que alcance modificará el punto de vista que usted tenía respecto de si mismo y del mundo en el que nació. Junto con sus nuevos poderes vendrá una responsabilidad de cómo usarlos para la superación de la humanidad… una frase de Control mental. No los puede emplear de otra manera, como se verá más adelante.
Existen dos principios fundamentales:
1. Únicamente podemos pensar en una cosa a la vez, y
2. Cuando nos concentramos en un pensamiento, el pensamiento "se convierte en realidad porque nuestro cuerpo lo transforma en acción.
Por lo tanto, si usted desea activar los procesos de curación de su cuerpo, mismos que quizá estén obstaculizados por pensamientos negativos (conscientes o inconscientes), simplemente repita veinte veces consecutivas: “Cada día, en todos sentidos, estoy mejor y mejor" Haga esto dos veces al día y estará usando el método Coue.
Como mis propias investigaciones han demostrado que el poder de las palabras se intensifica enormemente en los niveles meditativos, he hecho algunas adaptaciones de este método. A nivel Alfa y Theta nosotros decimos: "Cada día, en todos sentidos, estoy mejor, mejor y mejor". Lo decimos tan solo una vez durante la sesión de meditación. También decimos (y esto igualmente es influencia del doctor Coué): “Los pensamientos negativos y las sugestiones negativas no tienen influencia alguna sobre mí en ningún nivel mental”
"Estas dos oraciones solas han producido un número impresionante de resultados concretos. De particular interés es la experiencia de un soldado que de súbito fue enviado a Indochina, antes de que pudiera terminar más que el primer día del curso de Control Mental. Él recordaba la manera de meditar y recordaba estas dos oraciones.
Fue asignado a la unidad de un sargento alcohólico de carácter irritable, que escogió al recién llegado para hacerlo víctima especial de su abuso. Al cabo de unas cuantas semanas el soldado empezó a despertarse por la noche con accesos de tos, después con ataques de asma, que nunca antes había tenido. Un examen médico exhaustivo demostró que su salud era perfecta. Entre tanto él se fatigaba cada día más; empezó a tener un desempeño deficiente en su trabajo y atrajo la atención todavía más desagradable por parte de su sargento.
Otros integrantes de su unidad empezaron a recurrir a las drogas; él recurrió a Control Mental y a las oraciones mencionadas. Por fortuna tenía la oportunidad de meditar tres veces al día.
– En tres días estaba completamente inmune al sargento. Hacía lo que me decía que hiciera, pero nada de lo que dijera podía afectarme. Al cabo de una semana dejé de toser y el asma desapareció.
Si esto me lo hubiera dicho un graduado de Control Mental, me habría sentido complacido, como me siento siempre con las narraciones de éxitos, pero no muy impresionado. Contamos con algunas técnicas más poderosas para la autocuración, mismas que le ayudaré a aprender en capítulos posteriores. Lo que convierte la experiencia de este hombre en un caso particularmente interesante es que él no conocía ninguna de estas técnicas, sino que usó solamente las dos afirmaciones que aprendió aquel primer día.
Las palabras son sorprendentemente poderosas incluso a niveles mentales mucho más profundos que los que usamos en Control Mental. Una enfermera anestesista (y conferencista de Control Mental) de Oklahoma, la señora Jean Mabrey, aplica este conocimiento para ayudar a sus pacientes. Tan pronto que se encuentran bajo los efectos de una anestesia profunda, ella murmura en sus oídos instrucciones que pueden acelerar su recuperación, y en algunos casos salvar su vida.
Durante una operación, cuando normalmente se esperaría una hemorragia abundante, el cirujano se mostró asombrado: apenas si había un hilillo de sangre. La señora Mabrey había murmurado:
– Diga a su cuerpo que no sangre.
Hizo esto antes de la primera incisión, y después aproximadamente cada diez minutos a lo largo de la operación. En el curso de otra intervención ella murmuró:
– Cuando despierte, sentirá que todo el mundo en su vida la ama, y se amará a sí misma-. Esta paciente preocupaba en forma especial a su cirujano. Era una mujer tensa, que continuamente se quejaba y para ella cualquier dolor resultaba nefasto, actitud que podía entorpecer su recuperación. Más tarde, cuando despertó de los efectos de la anestesia, había una nueva expresión en su rostro, y tres meses después el cirujano le dijo a la señora Mabrey que esta paciente, que otrora fuera por demás nerviosa, estaba "trasformada". Se había convertido en una persona relajada y optimista, y se recuperó rápidamente de su operación.
El trabajo de la señora Mabrey ilustra tres cosas que nosotros enseñamos en Control Mentaclass="underline" Primero: las palabras tienen un poder especial en los niveles mentales profundos; segundo, la mente ejerce una autoridad mucho más firme sobre el cuerpo de la que se le atribuye; y tercero, como observé en el capítulo 5, siempre estamos conscientes.
¿Cuántos padres de familia entran bruscamente en la habitación de un niño dormido, acomodan con rapidez las cobijas y se salen, cuando una pausa para decir unas cuantas palabras positivas y amorosas ayudarían a que el niño se sintiera más seguro y más tranquilo a lo largo del día?
Son tantos los graduados de Control Mental que informan acerca de mejorías en su salud, en ocasiones antes de haber terminado siquiera el curso, que en una ocasión descubrí que me encontraba a punto de tener una dificultad con la profesión médica de mi ciudad natal. Algunos pacientes decían a sus médicos que nosotros habíamos curado sus problemas de salud, y los médicos se quejaron ante el fiscal de distrito. Él realizó una investigación y averiguó que no estábamos practicando medicina, como temían los doctores. Por fortuna no es ilegal que Control Mental resulte benéfico para la salud, o de lo contrario la organización de Control Mental no existiría hoy día.
9. EL PODER DE LA IMAGINACIÓN
La fuerza de voluntad necesita conquistar un enemigo; antes de alcanzar su objetivo. Trata de ser ruda y, al igual que la mayor parte de los rufianes, se acobarda cuando las cosas se ponen difíciles. Existe una manera más suave y más sencilla de vencer los hábitos nocivos: la imaginación La imaginación se enfoca directamente al objetivo y consigue lo que desea.
Esta es la razón por la cual en los capítulos anteriores le di tanta importancia al hecho de que usted asimilara la visualización llena de realismo en los niveles profundos de la mente. Si usted estimula a su imaginación con creencias, deseos y expectativas, y la entrena para que visualice sus objetivos de tal manera que usted los vea, los sienta, los escuche, los pruebe y los toque, conseguirá lo que desea.
'"Cuando la voluntad y la imaginación están en conflicto, es siempre la imaginación la que triunfa", escribió en cierta ocasión Emile Coué.
Si usted piensa que desea abandonar un hábito nocivo, es probable que se esté engañando a sí mismo. Si en realidad deseara abandonarlo, el hábito desaparecería por sí solo. Lo que usted debe desear más que el hábito como tal es el beneficio de abandonarlo. Una vez que aprenda a desear ese beneficio, quedará libre del hábito "indeseable".
El pensar acerca de su hábito y decidir firmemente que lo va a abandonar puede ligarlo más estrechamente a él. La situación se parece un poco a la de proponerse que se vara dormir; la misma firmeza de su decisión puede mantenerlo despierto.
Ahora vamos a ver de qué manera se puede hacer que todo esto trabaje en su favor. Como ejemplos, usaremos dos hábitos que los graduados de Control Mental superan en forma por demás exitosa: comer en exceso y fumar.