Cuando falla la gravedad [When Gravity Fails - es]
- Автор: Эффинджер Джордж Алек
- Год: 1989
- Язык: испанский
- Год: Mart
- ISBN: 84-270-1369-8
- Переводчик: Teresa Camprodon
- Жанр: Киберпанк
Электронная книга - «Cuando falla la gravedad [When Gravity Fails - es]». Краткое содержание книги:
Tal es el ambiente en el que se ha criado Marîd Audran, un hombretón que nunca ha necesitado llevar armas y que es respetado en su independencia.
Pero nadie podría haber imaginado la pesadilla en la que se convertiría su vida después de que un extraño muriera asesinado por alguien conectado a un módulo de James Bond…
Una novela vertiginosa, en la que se dan cita los logros de la informática, la novela negra y la ciencia ficción.
Me miró, aturdida. Murmuró una supersticiosa frase en árabe para ahuyentar al mal.
Aspiré una bocanada de aire. Empecé por el amanecer, la mañana del día anterior y el ardiente despertar de las «hermanas». Seguí por el día y acabé con la despedida de Okking y mi cansado y solitario regreso a casa.
Vi que una lágrima se deslizaba despacio por una de sus mejillas, delicadamente sonrojadas. Durante varios segundos fue incapaz de hablar. No supuse que pudiera afectarle tanto. Me reprendí por mi estupidez.
—Me hubiese gustado estar contigo anoche —dijo por último, sin darse cuenta de lo fuerte que me apretaba la mano—. Tenía una cita, Marîd, un tipo del club. Lleva viniendo a verme algunas semanas y anoche, por fin, me ofreció doscientos kiam por irme con él. Es un buen tipo, supongo, pero…
Levanté la mano. No necesitaba oírlo. No era asunto mío cómo pagaba el alquiler. A mí también me hubiera gustado contar con ella la noche anterior, que estuviera conmigo cuando las pesadillas.
—Ya ha pasado todo, espero —dije —. Déjame gastar el resto de mis cincuenta kiam en esta comida y luego vayamos a dar un largo paseo.
—¿De verdad crees que ya ha pasado todo? Me mordí el labio.
—Excepto para Nikki. Creo que yo sabía lo que la llamada significaba. No podía comprender que me hubiera dejado plantado de ese modo, haciéndome pagar los tres mil de Abdulay. En el Budayén nunca estás seguro de la lealtad de tus amigos, pero yo había sacado a Nikki de dos o tres líos. Creí que se podía contar con ella.
Los ojos de Yasmin se abrieron aún más, y sonrió. Yo no entendía por qué estaba de tan buen humor. Yo tenía todavía el rostro partido y lleno de hematomas, y las costillas me dolían como mil demonios. El día anterior no había sido nada gracioso.
—Nikki fue a verme ayer por la mañana —dijo Yasmin.
—¿Cómo?
Entonces recordé que Chiriga había visto a Nikki sobre las diez y que ésta se había ido para reunirse con Yasmin. Yo no había relacionado esa visita a Chiri con la posterior desaparición de Nikki.
—Parecía muy nerviosa —continuó Yasmin—. Me dijo que dejaba el trabajo y se mudaba al apartamento de Tami. No me explicó la razón. También me dijo que había intentado ponerse en comunicación contigo una y otra vez, pero sin conseguirlo.
—Claro que no, cuando Nikki intentaba hablarme por teléfono, me encontraba inconsciente en el suelo.
—Me dio este sobre, y me dijo que me asegurase de que lo recibías —prosiguió Yasmin.
—¿Por qué no se lo dejó a Chiri?
Eso me habría ahorrado mucho sufrimiento físico y mental.
—¿No te acuerdas? Hace un año, o quizá más, Nikki trabajó en el club de Chiri. Ésta se dio cuenta de que estafaba a los clientes y que robaba de los frascos de propinas de las otras chicas.
Asentí, acababa de recordar que Nikki y Chiri no se llevaban demasiado bien.
—¿Así que Nikki fue a ver a Chiri con el único propósito de conseguir tu dirección?
—Le hice muchas preguntas, pero no las respondió. Sólo decía: «Asegúrate de que Marîd reciba esto», una y otra vez.
Deseé que fuera una carta, una disculpa, con una dirección donde yo pudiera encontrarla. Quería que me devolviese mi dinero. Yasmin me dio el sobre y lo abrí. Dentro estaban mis tres mil kiam y una nota escrita en francés. Nikki decía:
Querido Marîd:
Me hubiera gustado darte el dinero personalmente. Te he telefoneado muchas veces, sin obtener respuesta. Le dejo esta carta a Yasmin, pero si nunca llega a tus manos ¿cómo lo sabrás? Entonces, me odiarás siempre. Cuando nos encontremos de nuevo, no lo entenderé. Mis sentimientos son tan confusos…
Voy a vivir con un viejo amigo de mi familia. Es un rico hombre de negocios alemán, que siempre me regalaba algo cuando nos visitaba. Eso ocurría cuando yo era un muchachito tímido e introvertido. Ahora que soy… bueno, que soy lo que soy, el hombre de negocios alemán ha descubierto que tiene más inclinación aún a hacerme regalos. Siempre he sentido afecto por él, Marîd. aunque no pueda amarle. Pero estar con él será mucho más agradable que quedarme con Tamiko.
El nombre del caballero es Herr Lutz Seipolt. Vive en una casa magnífica, al otro lado de la ciudad, tendrás que decirle al conductor que te lleve (lo he copiado para ti) a Bayt el—Simsaar el-Almaani Seipolt. Eso te llevará hasta la villa.
Recuerdos a Yasmin y a todos. Visitaré el Budayén cuando pueda, pero creo que disfrutaré haciendo el papel de señora de una hacienda como ésa, durante un tiempo al menos. Estoy segura de que tú, sobre todo, Marîd, lo entenderás: los negocios son los negocios, mush hayk (¡Apuesto a que pensabas que nunca aprendería una sola palabra de árabe!) Con mucho amor,