Proteo desencadenado [Proteus Unbound - es]
- Автор: Шеффилд Чарльз
- Год: 1996
- Язык: испанский
- Год: Ediciones B
- ISBN: 978-84-406-6480-8
- Переводчик: Rafael Marin
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Proteo desencadenado [Proteus Unbound - es]». Краткое содержание книги:
Mientras investiga proyectos de apariencia siniestra, Wolf encuentra pistas que lo conducen al mensaje legado hace millones de años por una especie extraterrestre. Más tarde, la recurrente imagen mental de un misterioso Bailarín le llevará a enfrentarse con los rebeldes que, desde el espacio exterior, se oponen al poder de la Tierra. Razones más que suficientes para replantear lo que significa ser humano precisamente en una época en la cual los humanos adquieren cualquier forma física si lo desean y cuando el nuevo Test de Humanidad resulta esencial para identificar a los miembros de la propia especie.
—No estoy de acuerdo. —Leo Manx parecía reconfortantemente confiado.
—Ya veremos. Sea como fuere, no consideré que estuviera engañándolos. Loco o no, conozco como nadie la teoría y la práctica del cambio de formas. Así que me marché de la Tierra, tal vez para evitar mis alucinaciones… ustedes pueden ignorarlas, pero yo no. Y tal vez reciban ayuda en su problema. Eso sería un intercambio justo. Excepto que no han sido sinceros conmigo. Tienen problemas con el cambio de formas, cierto, pero ahora admiten que su problema es mucho más general. Todas sus señales y comunicaciones están jodidas. El cambio de formas tan sólo es extrañamente sensible, y las distorsiones de señales pueden aparecer allí primero.
—Probablemente eso sea correcto. —Cinnabar Baker no se dejaba amilanar.
—Veamos las cosas desde su punto de vista. Yo entiendo de cambio de formas, pero sin duda no resolveré sus otros problemas. Deberían tener expertos en teoría de bifurcación, en teoría de control óptimo, en codificación de señales y corrección de errores, en teoría de catástrofes. No son mis especialidades.
—Estoy de acuerdo.
—¿Entonces por qué no consiguen a la gente adecuada, gente que ya conozca el Sistema Exterior?
—Por este motivo. —Cinnabar Baker señaló a Aybee Smith, que sacó una fina tarjeta de su bolsillo y se la pasó a Bey—. ¿Reconoce alguno de estos nombres, señor Wolf?
Bey la leyó por encima, y descubrió su propio nombre hacia la mitad.
—Conozco a las dos terceras partes. Sin duda está en el buen camino. Los del Sistema Interior son expertos. Si los de aquí son comparables, tiene en esa lista a los mejores talentos del sistema solar.
—Me alegra que coincida con la opinión de Aybee. Él preparó la lista, y es bueno saber que sabe hacer algo bien. —Baker esperó a que Aybee Smith emitiera un bufido de indignación, y luego continuó—. Intentamos obtener los servicios de toda esa gente. De todos.
—¿Y se negaron a ayudar? Me sorprende, si les contaron lo que acaba de contarme a mí.
—No, señor Wolf. —La auténtica Cinnabar Baker se dejaba ver, poderosa y mortalmente seria—. No se negaron. No tuvieron oportunidad de hacerlo, porque no tuvimos oportunidad de decírselo. De los veintisiete nombres de esa lista, doce están muertos. Siete están locos, sin esperanza de curación. Y siete han desaparecido. Nuestros intentos de localizarlos, ayudados por funcionarios del Sistema Interior cuando ha sido posible, fracasaron todos. Eso hace veintiséis. Usted, señor Wolf, es el número veintisiete.
Se levantó despacio, una mujer enorme y decidida.
—Y ahora ya no le oculto nada. Conoce lo que nosotros conocemos, excepto los detalles. ¿Está de acuerdo con mi idea de que tiene una motivación especial para trabajar y resolver este problema?
7
Las panículas emitidas tienen un espectro termal correspondiente a una temperatura que aumenta rápidamente a medida que la masa del agujero negro disminuye. Para un agujero negro con la masa del Sol, la temperatura es sólo de una diezmillonésima de grado sobre el cero absoluto. La radiación termal que surge de un agujero negro con esa temperatura sería completamente absorbida por el nivel general de radiación del universo. Por otro lado, un agujero negro con una masa de mil millones de toneladas liberaría energía al ritmo de seis mil megavatios, el equivalente a la producción de seis grandes centrales nucleares.