Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Perdona Pero Quiero Casarme Contigo». Краткое содержание книги:

Segunda parte de Perdona si te llamo amor. La historia de amor continúa…
Alex y Niki están más enamorados que nunca, acaban de volver del faro en la isla de Blu donde han vivido días inolvidables. Niki se reencuentra con sus amigas, pero el grupo de las Ondas deberá afrontar grandes cambios que pondrán a prueba su amistad. Alex retoma su vida de siempre, sus viejos amigos. Ellos, Flavio, Enrico y Pietro han pasado de ser maridos serenos y seguros a tener que afrontar muchas difi cultades que han puesto en peligro sus matrimonios. Y ahora todas esta personas, hombres y mujeres de diferentes edades, cada uno a su manera se encuentran para refl exionar sobre el amor. Pues, ¿existe el amor? ¿Es cierta la crisis del séptimo año? ¿Tienen razón los que dicen que un amor no puede durar más de tres años? Y después, la pregunta más difícil: ¿un amor puede durar para siempre?
1 ... 7 8 9 10 11 12 13 14 15 ... 144
Перейти на страницу:

Alex mira enojado a Pietro, que, curioso, cabecea en su dirección como si quisiera enterarse.

– Esto…, no…, hoy jugaremos un poco más tarde porque, como de costumbre, Pietro se equivocó cuando reservó el campo…

– ¿De verdad? ¿No me estás mintiendo?

– ¿Yo? ¿Por qué debería hacerlo, cariño? ¿Qué razón podría tener para contarte una mentira?

Alex vuelve a mirar cabreado a Pietro y sacude la cabeza.

– Bah, no lo sé…, lo siento… En cualquier caso, quería decirte que voy a casa de Olly. Nos vamos a reunir todas allí. Pero tengo el teléfono sin batería; te llamaré más tarde, cuando vuelva a casa.

– ¿No puedes cargarlo ahora? ¿O llevarte el cargador?

– No… Ya estoy fuera y acaba de sonar el bip que indica que la batería está descargada…

– Ah… Bueno, en ese caso puedes cargarlo en casa de Olly…

– Ninguna de mis amigas tiene el mismo cargador que yo… Pero bueno, cariño, ¿se puede saber por qué te preocupas tanto? Tú estarás jugando a la pelota…

– Ah, sí… Qué tonto…, hasta ruego.

– ¡Claro! Si marcas un gol dedícamelo como hacen los grandes campeones, ¿eh?

– ¡Faltaría más!

– ¡En lugar de como el Pibe de Oro como el pibe de plata!

Alex cuelga el teléfono y sonríe falsamente a Pietro.

– Felicidades. Siempre consigues meterme en líos, incluso cuando no hace ninguna falta.

– ¿Qué quieres decir?

– Que ahora cree que vamos a jugar a futbito y no es verdad.

– ¿Y qué problema hay?

– Que le he mentido.

– ¿Quieres decir que es la primera vez que lo haces?

– Sí.

Pietro lo mira poco convencido. Arquea las cejas, incrédulo. Alex se siente observado, echa un vistazo a la calle y a continuación mira a Pietro, después de nuevo la calle, luego a Pietro otra vez. Al final da su brazo a torcer.

– Está bien…, excepto la vez en que no le dije que Elena había vuelto a casa…

– ¡Y te parece poco! Tampoco le dijiste que os habíais reconciliado…

– Sí, sí, ¡vale! Pero eso fue hace un año.

– ¿Y bien?

– No, «y bien» me corresponde decirlo a mí. ¿Me estás interrogando? El caso es que esta noche, un año después, le estoy mintiendo otra vez y, por si fuera poco, sin una razón de peso.

– Te equivocas, la razón existe.

– ¿Y cuál es?

– Imagínate que Niki se encuentra mañana con Susanna y que ésta le cuenta que no hemos jugado.

– Eh… ¿Y qué tiene eso de malo?

– Pues que esta noche yo llegaré muy tarde a casa porque le he dicho a Susanna que empezábamos a jugar a las once…

– ¿A las once?

– Sí, le he dicho que tú te habías olvidado de reservar el campo y que por eso nos habían dado la última hora disponible para jugar… -¡Lo que me faltaba!

Alex sacude la cabeza mientras sigue conduciendo. Pietro lo abraza. -Gracias…, estoy orgulloso de tener un amigo como tú… Alex sonríe.

– Me gustaría poder decir lo mismo. -Ah… -Pietro se aparta de él y se sobrepone-. ¿En serio? -No… Y Alex, naturalmente, se echa a reír y sacude de nuevo la cabeza.

Once

Enrico está sentado en la butaca del salón. La pequeña Ingrid duerme entre sus brazos.

– A ver si lo entendéis, me llamó… Me llamó al despacho y se limitó a decirme: «Dora se queda hasta las siete y después se marcha. Procura volver a esa hora porque, de lo contrario, Ingrid se quedará sola…»

Enrico mira a Ingrid, que duerme. La mece un poco, después le toca con un dedo el babero que tiene debajo de la barbilla y se lo coloca mejor.

– ¿Me habéis entendido?

Alex, Pietro y Flavio están sentados frente a él en el sofá. Los tres están boquiabiertos. Enrico los mira y sacude la cabeza. Alex parece el más intrigado.

– ¿Y qué pasó después?

– Pues que regresé justo a tiempo, porque Dora estaba a punto de marcharse.

– Sí, pero Camilla…, quiero decir, ¿dónde está Camilla?

Enrico lo mira sereno. A continuación echa un vistazo a su reloj.

– Debe de estar volando. Dentro de tres o cuatro horas llegará a las Maldivas. ¡Si el avión no se precipita antes al suelo, como me gustaría que sucediera!

– ¿Se ha ido a las Maldivas? ¿Y con quién?

– Con un abogado llamado Beretti, un tipo muy distinguido de mi club que yo mismo le presenté.

– ¿Tú? ¿Y por qué?

– Camilla quiso hacer algunas reformas en la nueva casa, los obreros metieron la pata con las junturas en el baño y eso causó unas terribles filtraciones de agua. El abogado Beretti nos ayudó a demandar a la empresa…

– ¿Conclusión?

– Conclusión: Beretti perdió la causa con la empresa y yo he perdido a mi mujer, que se ha ido con él…

Flavio se levanta del sofá. Pietro cae entonces en la cuenta.

– Pero si vas vestido de futbolista…

– Puede que no te acuerdes, pero esta noche debíamos jugar juntos.

– ¡Es verdad!

– Como iba a llegar con mucho retraso, decidí cambiarme para no hacer esperar a los demás en el campo. Lo normal, en caso de que hubiésemos jugado… Luego se produjo este pequeño contratiempo…

– ¡Pequeño contratiempo, dices!

Enrico se encoge de hombros.

– Qué más da, habríamos perdido de todas formas.

– No estoy tan seguro… En mi opinión, hoy hubiera sido el día en que, por fin, habríamos ganado.

– Es cierto. -Enrico los mira y abre los brazos-. Ahora encima me siento culpable por haber impedido esa victoria.

– Bueno, recuerda que teníamos pensado jugar a las once.

Flavio mira a Pietro sin entender lo que dice, pero, de repente, cae en la cuenta.

– Entonces, ¿jugamos de todos modos?

Alex niega con la cabeza.

– De eso nada, hoy no se juega…

Pietro, en cambio, asiente.

– Se juega, se juega.

Ahora sí que Flavio no entiende nada.

– Pero bueno, ¿jugamos o no? ¿Me lo explicas, Pietro?

– Escuchad, es muy sencillo: se juega pero no se juega…, ¿vale?

– Bueno, a mí no me resulta tan claro…

Pietro se sienta y abre los brazos.

– Está bien. Veamos, chicos, os explicaré cómo entiendo yo la situación desde mi modesto punto de vista. El quid de la cuestión es la fidelidad.

Flavio lo mira curioso.

– ¿A qué te refieres?

Pietro sigue sonriendo.

– Es inútil buscar la fidelidad… La fidelidad no es de este mundo… O, mejor dicho, de esta era. Oscar Wilde decía que la fidelidad es a la vida sentimental lo mismo que la coherencia a la vida intelectuaclass="underline" la confesión de un fracaso, ni más ni menos. De manera que yo, en lugar de entrar a las once en el campo…, me meteré bajo las sábanas de una mujer felizmente casada con un marido que… ¡juega fuera de casa!

Flavio se encamina hacia la cocina.

– Lo siento, pero no estoy de acuerdo… ¿Puedo servirme algo de beber?

– Claro, en la nevera hay Coca-Cola, cervezas y algunos zumos.

Flavio sube el tono para que se lo oiga desde la cocina.

– La fidelidad resulta natural cuando una relación funciona. Es evidente que ahora las cosas no te van bien… ¿Queréis algo?

– ¡Chsss! -Enrico comprueba que Ingrid siga durmiendo-. ¿Podrías dejar de gritar, Flavio?

Su amigo entra de nuevo en el salón con una cerveza y sigue hablando en voz baja:

– Estamos tratando temas existenciales.

Alex hace un gesto con la mano como diciendo: «Pues sí.»

– Claro, cómo no… Dado que no está bien acostarse con una mujer casada aprovechando que su marido está fuera de casa…

Flavio abre la cerveza.

– Entiendo, pero ¿no podrías meter a Ingrid en la cuna, dejando al margen los problemas de Pietro?

1 ... 7 8 9 10 11 12 13 14 15 ... 144
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)